Design thinking: empatía, creatividad e innovación como motor de cambio

Seguro que últimamente no dejas de escuchar el concepto design thinking, sobre todo en el campo de la innovación y el emprendimiento. Aunque parezca algo muy nuevo, es más antiguo de lo que crees. Ya a finales de los 60 lo acuñó Herbert Simon. Pero ¿a qué se refería Simon? ¿Por qué debes aplicarlo en tu trabajo? ¿Qué ventajas tiene?

En el siguiente artículo, te vamos a dar las claves de este incipiente concepto, conocerás su origen, aplicaciones, fases, y más.

¿Qué es el design thinking?

Hablar de design thinking es hacer referencia a cómo afrontar los problemas de una manera creativa. No te preocupes, aunque no seas diseñador/a tú también puedes aplicar esta metodología y resolver los problemas complicados que te encuentras en tu día a día.

La clave de este método, o forma de pensar aplicada a un método de trabajo, es que para generar ideas innovadoras se centra en entender y dar solución a las necesidades reales de los usuarios. Esta forma de trabajar, originariamente utilizada por los diseñadores de producto, requiere de empatía, lógica y sensibilidad.

El design thinking, o pensamiento de diseño, estaba muy relacionada con el desarrollo de producto en diseño, pero con el paso del tiempo este concepto se ha ido aplicando a otros campos. Se ha convertido en una herramienta ideal para mejorar procesos y experiencias de usuario, y definir modelos de negocio de una manera innovadora.

Herbert Simon escribió La ciencia de lo artificial, libro en el cual acuñó . En este libro se acuñó por primera vez el término design thinking o pensamiento de diseño Ya en los años 70, la Universidad de Stanford (California), desarrolló este concepto de forma teórica, aunque no fue hasta 2004 cuando David Kelley lo aplicó en su forma de enseñar. Kelley, fundador de IDEO y de D.school en Standford, fue el precursor de aplicar este concepto con fines lucrativos.

Ventajas y usos

La creatividad como punto de partida es lo que hace realmente atractiva esta metodología, ya que requiere de soluciones innovadoras para afrontar los problemas o necesidades de los usuarios, sepan o no cuales sean.

El design thinking se caracteriza por:

  • La búsqueda de la innovación centrada en la persona.
  • La redefinición del problema inicial, siendo conscientes de que puede ir virando.
  • Pone en valor el trabajo en equipo, ya que reconoce las singularidades en un equipo multidisciplinar.
  • Rompe con las limitaciones y las reglas, fomentando así un espacio de trabajo fluido.
  • Se enfoca en lo visual, a través de la expresión de ideas o pensamientos mediante imágenes (visual thinking).
  • La empatía como motor de la innovación. A base de entender los problemas, necesidades y deseos de los usuarios surgen las ideas para satisfacerles.

Las 5 fases del design thinking

La metodología de design thinking es un proceso no lineal, compuesto por cinco fases.

Empatiza

Para poder dar soluciones efectivas a problema reales es fundamental entender las preocupaciones de los usuarios. Para ello, mediante la empatía se puede extraer la información verbal y no verbal necesaria para ello. Para la obtención de estos datos se suele recurrir a entrevistas personales, encuestas, focus group, shadowing…

Define

Una vez recopilada la información se deberá filtrar para definir las necesidades y problemas detectados que sean relevantes. Esto servirá como base para desarrollar los enfoques de valor sobre los que trabajar hasta encontrar el resultado innovador o diferencial.

Crear un buyer persona basado en las conclusiones extraídas de las informaciones recogidas en la fase de empatía puede ser un buen recurso para empezar a trabajar. Con ello, se podrá elaborar un customer journey que ayude a entender el comportamiento de los usuarios. Aplicando este ejercicio será más fácil identificar en qué momento surgen sus problemas.

Idea

Esta fase de la dinámica de design thinking se centra en idear las soluciones a los problemas o necesidades detectadas previamente. En este punto es esencial fomentar el pensamiento expansivo, evitando limitaciones o prejuicios de valor. En esta etapa todo tiene cabida y la técnica del brainstorming es ideal para fomentarlo.

Prototipa

El prototipado te ayudará a dar forma a las ideas o conceptos trabajados. Este concepto de prototipado rápido se relaciona con la idea de producto mínimo viable (MVP minimum viable product) de la metodología lean startup. Esto permite tener algo físico testeable y que no consuma demasiados recursos ni tiempo. Esta fase puede hacerse mediante dibujos, maquetaciones, role playing, storytelling…

Testea

Esta fase de la dinámica no implica el punto final del proceso, sirve como aproximación a la solución deseada. Es decir, es la prueba de fuego para determinar si lo que se ha trabajado cumple con las necesidades de los usuarios, o si se deben modificar o tener en cuenta otros aspectos. En esta etapa se debe: escuchar, tomar nota y corregir. El usuario debe ser el foco durante todo el proceso, y en esta fase más aún, independientemente de las preferencias que tengamos sobre nuestro producto.

Cómo implementarlo como directivo: técnicas y tips

  1. Empieza “en pequeño” para dominar la metodología. Antes de intentar abarcar y dar solución a grandes desafíos, empieza con retos pequeños.
  2.  Sin empatía no hay resultados. Empatiza con tu cliente para comprender más allá de las necesidades obvias.
  3.  Céntrate en las preguntas y define muy bien el reto a afrontar. Sin un objetivo claro y bien expuesto, el resultado dejará mucho que desear.
  4.  Utiliza la divergencia (ideación) y convergencia (análisis). En la fase de divergencia sé espontáneo, atrevido y huye de las ideas preconcebidas. Será en la fase de convergencia cuando se seleccionarán aquellas ideas con mayor potencial.
  5. La diversidad es indispensable para innovar. La innovación nace en la intersección de disciplinas y en la variedad de puntos de vista
  6.  Experimenta. Valida tus ideas con tus consumidores; no hay nadie mejor que ellos para validar tus ideas y consolidar tus hipótesis.
  7.  Y, finalmente, hazlo en equipo. Si quieres ir rápido camina solo, si quieres llegar lejos ve acompañado.

Design thinking, casos de éxito

El caso de éxito de “Keep the change (Banc of America)

The good Kitchen

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